La deuda de las administraciones con Jaén crece en los PGE

  • 05/05/2017

Hoy se debate en el pleno del Ayuntamiento de Jaén el presupuesto para 2017. Presentamos una propuesta para la creación de 1000 empleos. Al mismo tiempo y cuando están a punto de aprobarse los Presupuestos Generales del Estado, el escenario para Jaén es desolador: Las inversiones estatales desciende un 31,3% y la inversión per cápita se sitúa en 123 euros por habitante, casi 60 euros menos que la inversión per cápita media del resto del país. De tal forma que a Jaén le faltarían unos 17 millones de euros para tener una posición equilibrada en el conjunto del presupuesto, o lo que es lo mismo, el Ministerio de Montoro y Fernández de Moya le estarían hurtando a Jaén 17 millones de euros en inversión en el año 2017. Analizando los datos, hay que dejar de hablar de la deuda del Ayuntamiento y empezar a hablar de la verdadera deuda, la que las administraciones tienen con la gente de Jaén.

Las cifras cantan, y los PGE son unos presupuestos que miran más a los intereses de las grandes corporaciones y los lobbies financieros de Europa que a las poblaciones y a las aspiraciones de la gente a una vida digna con ciertas garantías de que las administraciones públicas dispondrán de recursos necesarios para atender a los bienes básicos. Se analicen los presupuestos públicos desde el ángulo que se analicen, Jaén, la gente de Jaén, sale perdiendo siempre. No se trata de una mera cuestión contable: las conclusiones del informe sobre Barrios Vulnerables de España advierten, que en Jaén, entre 2001 y 2011, se pasó de tener 5 barrios en situación de vulnerabilidad a tener 9 y la población que vive en esas condiciones, creció en ese periodo de tiempo de 43.000 a 51.000. En estas zonas la tasa media de paro era en las fechas de elaboración del informe del 42%, llegando a sobrepasar el 50% en muchas de ellas.

Mientras, los PGE para 2017, incrementan los recortes con respecto a 2016 en 5.000 millones de euros. Con este recorte añadido a los de años anteriores, se agranda la brecha social en España: se recorta en 21% en vivienda el 11% en infraestructuras y si se excluyen los gastos militares, el presupuesto de inversiones cae un 5%. Al 40% de recortes en prestaciones de desempleo acumuladas desde 2011 se le suma un 7% más de recortes en este ejercicio, eso a pesar de que las tasas de desempleo solo ha disminuido un 7% en el mismo periodo. En cambio las partidas para fomento de empleo sólo recuperan el 5% del 25% recortado desde 2011. Se ignora la crisis ambiental y en un contexto de cambio climático, se recorta en un 45% los programas de lucha contra la contaminación y el cambio climático.

Pero si lo comparamos con las ayudas del Gobierno a la banca y al IBEX 35, entonces el agravio comparativo superaría los 500 millones de euros, ya que según fuentes del Banco de España, el importe de las ayudas a la Banca Española ascendería a 219.397.000.000 €, que distribuido entre el número de habitantes de la población española, significa que cada ciudadano y ciudadana, habría aportado a ese rescate una media de 4.965 €. De acuerdo con estas cifras, la aportación realizada por los ciudadanos y ciudadanas de Jaén a esas ayudas a la banca sumaría unos 570 millones de euros, según los datos del último censo de población.

El balance complaciente del Alcalde de Jaén y del secretario de Estado de Hacienda, produce perplejidad y sonrojo. Hay una estrecha vinculación entre las orientaciones y contenidos de los Presupuestos Generales del Estado o de la Junta de Andalucía, los presupuestos municipales del Ayuntamiento de Jaén, la política municipal y la situación de la ciudad. Cuando las cuentas no salen, cuando la deuda social, económica y en inversiones con la ciudad es de estas dimensiones, un alcalde debería ser leal ante todo con su ciudad, con la gente que vive en ella y en ningún caso pueden avalar la situación con su silencio o peor aún, con balances presupuestarios ilusorios. Eso sólo contribuye a que las cosas empeoren.